Hay una historia que casi nadie en España conoce.
Quédate hasta el final, te va a flipar.
En 2005, dos personas montaron una empresa en San Sebastián para fabricar olas fuera del mar. Olas de verdad, a la carta. Se llama Wavegarden.
Empezaron con un prototipo en un valle perdido de las montañas vascas, donde un tractor prestado de un caserío vecino empujaba una pala por el agua para sacar olas de medio metro. De ahí salió la mejor tecnología del mundo para generar olas artificiales.
Hoy está instalada en medio mundo: Gales, Bristol, Melbourne, Sídney, Brasil, Corea del Sur, Suiza y Edimburgo.
Miles de personas surfean cada semana en instalaciones que salieron de la cabeza de dos vascos.
En España no hay ninguna abierta al público.
Veintiún años exportando olas pero en casa nada.
Eso se termina.

Gemswell Surf Madrid es la empresa que por fin va a hacer realidad ese sueño. 23.000 metros cuadrados en Madrid. La mayor laguna de surf de Europa, con esa misma tecnología vasca, ciento veinte personas surfeando a la vez y olas de hasta dos metros. Abre en 2027.
Y nosotros estamos dentro, contándolo.
Te explico qué hemos hecho, y luego te cuento por qué esto me importa más de lo que debería importarme un proyecto.
Este año llevamos producidas dos piezas para Gemswell. La primera presenta el parque al gran público. La segunda, la que acabamos de entregar, es otra cosa: Gemswell Society, el club privado de socios. Algo único.
El encargo tenía la misma particularidad que el anterior, pero esta vez con un plus de complejidad.
No hay nada que rodar. Esta en obras, pero tenemos que enamorar a un socio para que compre una membresía de algo que todavía no existe.
Así que nos pusimos a la obra como si fuera una película.

Lo íbamos a generar todo digitalmente con la última tecnología. Y cuando digo todo, es todo. Los guiones. Los seis personajes, definidos uno a uno antes de existir. El agua. Las olas. La luz y los espacios, fieles a los mapas reales del proyecto.
Casi tres minutos donde seis personajes te enseñan el club sin enseñártelo. Se descubre al paso, en su día a día en el club.
Creamos cada personaje con su personalidad, su historia, sus deseos y sus miedos. Luego los vestimos, les dimos un contexto y les abrimos la puerta al…