Sí, estás leyendo esto. En agosto.
Lo cual significa una de tres cosas. O tienes tu propio negocio y ya sabes que esto no cierra por vacaciones. O eres de los pringados que están currando mientras el resto sube fotos de una cala. O el tema te interesa de verdad y lo miras hasta en verano.
Cualquiera de las tres me vale. Significa que esto ya no es solo trabajo para ti. Es interés real. Casi un hobby.
Y como estamos en agosto, estás pensando en tus nuevos propósitos, como en año nuevo, pero en bañador, vamos.
El 1 de enero nadie cambia nada, porque las navidades arrollan.
Pero en agosto es diferente. Te ves guapo/a, días largos, tiempo para ti…
Agosto es cuando de repente tienes una hora seguida sin que suene el teléfono o te llegue un mail bomba, y piensas “esto lo tengo que cambiar”.
Así que estas tres semanas te voy a escribir tres cartas.

No sobre proyectos, que de eso ya te hablo el resto del año.
Sobre sistemas.
Sobre lo que me ha costado meses, unos cuantos errores y bastante dinero aprender mientras automatizaba mi empresa.
Yo me dedico a la producción audiovisual publicitaria.
Pero también soy un friki de la tecnología, y la movida de la IA es un auténtico sueño para gente como yo. Cosas para las que antes hacía falta saber programar hoy salen con una buena idea, tiempo y ganas de revisarlo. Si eres curioso y emprendedor, la ventana de oportunidad es única. Pura miel.
Empiezo por el error que más veo. Y en el que yo caí de cuatro patas.
El empacho.

Te suscribes a nueve newsletters de IA. Sigues a doce cuentas. Escuchas podcasts de una hora sobre el modelo que salió el martes, que el jueves ya está viejo. Pagas tres suscripciones a la vez porque igual la buena es la otra. Y acabas agosto sabiendo muchísimo sobre inteligencia artificial.
Sin haber hecho nada con ella.
Consumir sobre IA no es usar IA. Se parecen bastante y por eso engaña. Uno te deja la sensación de estar al día, que es agradable. El otro te cambia el mes que viene.
Lo que a mí me funcionó fue justo lo contrario. Elegir uno. Uno solo. Investigar mucho ese, ver vídeos de ese, hacer un curso de ese, y hacerme razonablemente bueno antes de mirar el siguiente. Son…