Te llega la llamada de la agencia. El cliente es McDonald’s.
En 2 semanas hay que estar rodando.
La movida es la siguiente:
“Por el presu que tenemos, hay que rodarlo todo en una jornada.”
¿El entregable? 7 spots. 7 situaciones distintas dentro de un coche. 7 universos alrededor (desde un spa hasta una habitación).

El objetivo: generar urgencia pura para comunicar una semana al mes de ofertas exclusivas.
Y todo bajo el mismo concepto: todo el mundo quiere ser el primero en llegar a su pedido.
Pero luego llegó la línea roja técnica: no podíamos desmontar ni una sola puerta del coche. Ni quitar un cristal. Espacio nulo para maniobrar con el equipo.
En el modelo tradicional, un brief así es una trampa mortal. Significa horas eternas en el set intentando meter cámaras por espacios imposibles.

Pero ya sabes cómo jugamos nosotros. Resolvemos los cuellos de botella con innovación.
Para sacar esto adelante dentro del presupuesto, armamos el puzzle perfecto.
Para que un proyecto de este volumen no se convierta en un monstruo, necesitas dos cosas.
Primero, el ritmo.
Pusimos a los realizadores La Fama a los mandos. Tienen muy claro cómo rodar para explicar una mecánica promocional de forma directa, ágil y sin perder retención.
Segundo, la barrera técnica.
Nos aliamos con 28 Studio y trajimos el robot Bolt. Tomamos el control absoluto de los ejes X y Z con precisión milimétrica. Generamos movimientos hipercomplejos hacia adelante y atrás a través de la ventanilla del coche, sin hacerle ni un rasguño. Podíamos repetir el mismo plano a alta velocidad las veces necesarias hasta alcanzar la perfección visual. Cero desmontajes. Cero horas muertas.

Y tercero, el hambre.
Es McDonald’s. La gente tiene que salivar. Ahí entró con todo Tasty Studio, nuestra unidad de fuerzas especiales para producto. Aplicamos todo nuestro craft de tabletop y food styling para que la hamburguesa fuera puro deseo en pantalla.
Tabletop, texturas, líquidos y food styling llevado al límite.
Integramos creatividad, robótica y flujos de postproducción híbrida para conseguir esa perfección visual que antes costaba semanas, pero a la velocidad que exige el mercado de hoy.

El resultado es un sistema.
Conseguimos giros perfectos en un espacio imposible. Entregamos los activos exactos que la marca necesitaba. A tiempo y protegiendo el budget de todos.
Tasty Studio garantiza que el producto sea puro deseo en pantalla. Y Glassyorquesta todo para…