Acabamos de publicar un proyecto, que seguramente hace menos de un año, no hubiese sido posible producir. Una campaña de marca para Škoda, full IA.
Spot TV, piezas digitales, lonas, marquesinas de autobús, todo sin haber rodado ni fotografiado absolutamente nada. Gracias a la inteligencia de mucha gente y al uso eficiente de la inteligencia artificial.

Pero no todo ha sido un camino de rosas. Para mantener el craft y el control de cada detalle, hemos sufrido….bufff..
Y ahí está el dolor, en mantener el craft y la consistencia.
Producido por Glassy Films, de la mano del director y artista IA Mister Nitch, un gran equipo detrás remando de manera sincronizada y todo el equipo de la agencia PS21, que nos han empujado a no rendirnos hasta que fuera excelente.

Si quieres conocer todos los detalles del proyecto, haz clic AQUÍ.
Pero si quieres los aprendizajes para que no te pasen a ti, sigue leyendo…
Si no montas un sistema, acabas con un Frankenstein de estilos. La clave fue trabajar como producción real:
brief → look bible → stills → videos → iteraciones → Post → finishing.
El salto grande ocurre cuando puedes repetir y ajustar: continuidad, coherencia de marca, y “mismos personajes / mismo mundo / misma luz” en diferentes planos.
Aquí la PPM puede ser el spot acabado. Así que hay muchas pruebas y estudio previo antes de generar, para que los videos generados no marquen el edit.
La IA puede sacar cosas bonitas. Pero una campaña necesita decisiones: paleta, textura, ópticas simuladas, ritmo, tono sonoro, etc.
El 50% del “esto parece real” vive en el sonido. Si el audio no está a nivel, el vídeo se cae aunque sea espectacular.
Naming de versiones, control de cambios, aprobaciones, limpieza de detalles, y consistencia entre formatos. Lo sexy es el render; lo que salva el proyecto es la disciplina.
Hay marcas que se han llevado críticas grandes por anuncios generados con IA (por “sensación”, estilo…