Aprendí a surfear mal y lento.
Soy surfista del mediterráneo. Los que habéis surfeado en el mediterráneo, sabéis de que os hablo. Pocas olas, pocos días buenos y poca fuerza en general.
Imagínate que quieres aprender a jugar a tenis y la mitad de las veces que vas, la pista está impracticable, y la otra mitad, te dejan dar 3 toques a la pelota.
¿Difícil progresar, verdad?
Pues eso es lo que le pasa a mucha gente con este deporte.
Por eso, cuando llegó a mis manos el proyecto de Gemswell, se me pusieron los pelos de punta.
Madrid va a tener el mayor complejo de olas para surfistas de Europa, y el primero de España. Una laguna con olas surfeables todo el año, con su escuela, gimnasio, tiendas, restaurantes, conciertos. Un sitio donde un chaval de Madrid podrá coger su primera ola sin haber pisado nunca una playa.

Todavía no existe. Sólo hay grúas.
Y el reto fue mostrar el lugar vivo.
Aquí empieza lo interesante.
Cuando tienes un proyecto enorme a medio construir, tienes un problema muy común. Necesitas que entre dinero, patrocinadores, socios, gente que se ilusione, justo cuando no hay nada que enseñar. Solo tienes un render frío en un PDF y a un comercial pidiéndote un acto de fe. “Confía, va a quedar así.”

Ese acto de fe es carísimo. Muchos proyectos buenos se mueren ahí, en el hueco entre la idea y el ladrillo, porque nadie consigue que se sientan reales a tiempo.
Lo que hicimos fue cerrar ese hueco.
Cogimos sus planos. Sus renders. Sus medidas. Pasamos semanas hablando con ingenieros, arquitectos, altos cargos, entendiendo cada rincón, para representar exactamente lo que va a ser. Y con la última tecnología, construimos un vídeo donde no ves un plano técnico. Ves la laguna llena un día cualquiera. Hueles el chiringuito. Oyes el concierto. Lo sientes.


Ya no es un acto de fe. Es enseñar el futuro con la verdad suficiente para que alguien quiera ponerle dinero hoy.
Y lo más importante, siendo fieles a los planos

Todo lo que ves nace de un proyecto real, de los espacios diseñados, con una inversión y un objetivo de negocio concreto. Las dimensiones, los espacios, lo que ves a un lado y a otro, como entra la luz, todo.

Llevo media vida soñando con tener olas cerca de casa. Lo bonito es que ahora puedo…