El fin de semana pasado estuve en Londres. Como mola ir a estas ciudades de vez en cuando. Cogí muchos autobuses. Pero en uno de ellos…
Delante de mí, un chico de unos veinte años miraba el móvil. Auriculares puestos, concentración total. Pensé que estaría viendo Netflix o YouTube. Me fijé mejor.
No era ninguna de las dos. Era una serie. Episodios de un minuto. Personajes generados con IA, escenas melodramáticas, cliffhanger al final de cada capítulo. Pasaba de uno a otro sin pausa, igual que quien hace scroll pero sin soltar la historia.

Ahí entendí que esto ya no era una tendencia lejana. Estaba en el autobús de Londres.
Si lo piensas, tiene sentido.
Contenido ultra corto seriado, para satisfacer los micro momentos de espera (autobús, sala de espera, o incluso lo que dura un semáforo…)
Lo que estaba viendo se llama short drama. Miniseries verticales pensadas para el móvil, de uno a dos minutos por episodio, generadas casi en su totalidad con IA.
En China se publican una media de 470 series nuevas cada día. Si, has oido bien, casi 500 series AL DÍA. Heavy metal.
La industria generó casi siete mil millones de dólares en 2024, superando por primera vez la taquilla del cine. El coste de producción cayó un ochenta por ciento. Los tiempos, de cuatro meses a menos de uno.


Ese modelo ya salió de China. Ya está en Londres. Ya está en el móvil de tu cliente.
Las marcas más rápidas ya lo vieron. KFC Arabia lanzó hace unas semanas una miniserie de IA para anunciar el regreso de una salsa al menú. Tres episodios, productos de la carta como personajes. 4.000.000 de visualizaciones. 130.000 veces compartida.
No ganaron ningún premio. Vendieron queso.


En Glassy llevamos meses explorando este territorio. Algunos de nuestros realizadores ya están generando este tipo de contenido. 100% IA. o de manera híbrida (con un pequeño rodaje en una sala solo con actores), pero con el criterio de quienes llevan años entendiendo qué hace que una historia enganche y qué hace que una marca venda.
Porque el formato es nuevo. El oficio no.
Si tu marca tiene algo que contar y quiere explorar este camino, la pregunta no es si el formato es suficientemente serio.
La pregunta es si puedes permitirte que otra marca lo use antes que tú.
Métrica antes que medalla.
Make it Real.
Yago.