Heinz lanza su nuevo producto, el tomate frito, y la agencia WUNDERMAN THOMPSON confió en Glassy para producir su campaña internacional.
El reto. Pensar, diseñar, construir y preproducir en menos de 2 semanas no solo el spot principal, sino también muchos cortes, contenido para redes sociales y key visuals, para después rodarlo todo en 2 días.
¿Cómo lo hicimos?
Teníamos 4 unidades trabajando a la vez. La unidad principal, con Bernat Lliteras dirigiendo la película, mientras Mike Palafox, desde la segunda unidad, dirigía las escenas de comida y aportaba su estilo y una dirección coherente en todos los planos de tabletop. La tercera unidad, con el equipo interno de GLASSY, para las piezas digitales de redes llamadas «fritomania», y la cuarta, con el fotógrafo Josep Maria Roca, para los key visuals.
En cuanto a las localizaciones, alquilamos un castillo en medio del bosque donde construimos todos los sets y escenarios como si fuera un gran plató. También rodamos en una casa espectacular y en un supermercado real. Y por último, pero no menos importante, tuvimos un gran casting y un equipo excelente de arte, producción, especialistas de producto, cámara e iluminación.
«Todo ello dirigido por el único e inimitable Bernat Lliteras.»
El spot
El resultado es un anuncio muy estético, minimalista y colorido, muy de Heinz, con un toque de humor muy alemán.
Un casting muy potente, con mucha personalidad y don para el humor.
El arte es uno de los protagonistas. En los primeros planos se vuelve más gráfico, minimalista y muy icónico. En los planos más abiertos, toma una dimensión más orgánica, con un enfoque naturalista.
